Evitar millones de VMP a la basura
14 DE NOVIEMBRE DE 2026
Por nuestros derechos. Por una regulación justa. Por un futuro para la micromovilidad, sin exclusiones ni incompatibilidades normativas.
La movilidad personal eléctrica está en peligro
Miles de ciudadanos que confiaron en los vehículos de movilidad personal (VMP) como una alternativa económica, sostenible y eficiente se enfrentan a una situación injusta: sus vehículos podrían acabar convertidos en objetos inservibles por una normativa que no contempla adecuadamente la realidad de sus usuarios ni la diversidad de vehículos existentes.
El próximo 22 de enero de 2027 finalizará el periodo transitorio que permite circular a los VMP comercializados antes del 22 de enero de 2024 que carecen de certificado de circulación. A partir de esa fecha, estos vehículos dejarán de poder circular legalmente.
¿Por qué nos movilizamos?
No cuestionamos la necesidad de establecer requisitos de seguridad. Cuestionamos una regulación que puede convertir en residuos miles de vehículos, plantea certificaciones desproporcionadas y excluye modalidades completas de movilidad personal.
Una certificación que resulta inviable para muchos usuarios
La DGT contempla un procedimiento extraordinario para que los propietarios de VMP sin certificado puedan solicitar una certificación individual a través de un laboratorio autorizado.
Sin embargo, el listado oficial recoge únicamente cuatro laboratorios autorizados en toda Europa: IDIADA Automotive Technology (Tarragona), TÜV Rheinland Italia, BUREAU VERITAS CERTEST (Italia) y TÜV NORD Mobilität (Alemania).
Solo uno se encuentra en España. Los ensayos, comprobaciones y trámites pueden superar el propio valor de mercado de muchos patinetes afectados.
Una incompatibilidad imposible de resolver
Los monociclos eléctricos son VMP que representan una alternativa de transporte eficiente y sostenible. Sin embargo, el Manual de características establece requisitos técnicos incompatibles con su propia concepción y diseño.
Uno de los ejemplos más evidentes es la exigencia de que el VMP disponga de manillar y que este tenga una altura mínima de 700 mm.
Los monociclos tradicionales funcionan mediante sistemas de autoequilibrado y carecen de manillar. No es una dificultad de adaptación: es una incompatibilidad estructural.
La seguridad y la regulación deben avanzar de la mano de los derechos de los usuarios, no a costa de ellos.
¿Qué reivindicamos?
Desde FEVEMP defendemos una regulación justa, proporcionada y que tenga en consideración a todos los implicados en la movilidad personal.
Una solución para los VMP adquiridos legalmente
Alternativas que permitan a los propietarios de vehículos comercializados legalmente antes de los requisitos de certificación continuar utilizando sus VMP, siempre que cumplan unas condiciones de seguridad adecuadas.
Una certificación individual realmente accesible
Revisar los procedimientos y costes de certificación extraordinaria para que los particulares puedan acceder a ellos sin desembolsos que superen el valor de sus vehículos. Ampliar los laboratorios y facilitar el acceso en todo el territorio nacional.
El reconocimiento y la certificación de los monociclos eléctricos
Modificar el Manual de características de los VMP para eliminar las incompatibilidades técnicas. Los monociclos deben contar con requisitos específicos adaptados a su diseño y funcionamiento.
Una transición justa y proporcionada
No es razonable que miles de ciudadanos asuman íntegramente las consecuencias económicas de un cambio normativo que afecta a vehículos adquiridos legalmente y que todavía pueden funcionar perfectamente.
Una regulación que proteja la seguridad sin excluir a los usuarios
La seguridad vial debe alcanzarse mediante medidas proporcionadas, técnicamente coherentes y adaptadas a las diferentes modalidades de VMP.
Escuchar a los usuarios y sus asociaciones
Las decisiones que afectan al futuro de la micromovilidad deben contar con la participación de quienes utilizan estos vehículos y de las organizaciones que representan sus intereses.
Las ciudades salen a la calle
Desde FEVEMP hacemos un llamamiento a todos los usuarios de VMP, asociaciones, colectivos y ciudadanos comprometidos con la micromovilidad para organizar manifestaciones y concentraciones el próximo 14 de noviembre de 2026.
Queremos que esta movilización tenga alcance nacional. Que las reivindicaciones no se escuchen únicamente en una ciudad, sino que lleguen a todos los rincones de España.
De todos y para todos
Esta protesta no pertenece a una marca, a un fabricante ni a un grupo concreto de usuarios. Queremos que participe cualquier persona que crea en la micromovilidad y considere necesario defender una regulación que tenga en cuenta a todos los vehículos y a todos sus usuarios.
Compartir la convocatoria, ayudar a organizar una concentración o participar en una manifestación son formas de contribuir a que esta movilización llegue más lejos.
El futuro de la micromovilidad está en juego
No pedimos privilegios. Pedimos soluciones.
Pedimos que se escuche a los usuarios, que se tenga en cuenta la realidad de los vehículos ya comercializados y que se establezca un marco normativo que permita la convivencia de las diferentes modalidades de movilidad personal.
La regulación debe garantizar la seguridad, pero también ofrecer soluciones reales, accesibles y técnicamente viables. La seguridad no debe significar exclusión. La regulación debe adaptarse a la realidad de la movilidad, no condenar su diversidad.
MILES DE VOCES, UNA MISMA REIVINDICACIÓN.
